diciembre 07, 2015

La Universidad de Ariel: en medio del desierto

Como profesor tocar las puertas de las aulas universitarias para investigar el fenómeno social y político de un país es una obligación.
Salí de la ciudad moderna de Jerusalén por la carretera que lleva al río Jordán a primera hora del día, para visitar primero el lugar histórico en donde fue bautizado Jesús, ubicado exactamente en la frontera con Jordania.
Este lugar se encuentra en el área que se conoce como Samaria -la tierra de los samaritanos- que es una región administrada por el Estado de Israel, con zonas minadas a ambos lados de la carretera, heredadas de años de conflictos bélicos.
A poca distancia, la Universidad de Ariel creada hace 4 años en la que estudian 15 mil personas con una presencia internacional de jóvenes.
Este sitio, la Ciudad de Ariel y la Universidad incluida, está rodeada de un inmenso desierto, seco, cálido y árido, con ovejas y gente montada en burritos, camellos y plantas de dátiles, está en el mapa mundial por ser uno de los reclamos territoriales de los Palestinos.
La conversación con Raquel, una estudiante de origen español, con 21 años de edad y Diana, una profesora de Psicología de origen Paraguaya con otros estudiantes y personal universitario fue aleccionadora sobre educación multicultural y apegada a la tolerancia.
En esta academia no tienen temor a discutir sobre los problemas políticos, sociales, económicos, pues promueven la paz y el diálogo.
...Y esa es una de las razones más importantes de la educación superior: permitir abrir las mentes, el romper las barreras sociales y culturales y elevar el nivel de conocimiento como forma de desarrollo y unidad de la humanidad.
#williamenisrael