agosto 11, 2013

El frió y la lluvia de Cartago

El frió de Cartago tiene varios momentos en mi memoria. Lo primero, la época de lluvia siempre me recuerda las tardes en la casa de mi abuelitos, cuando niño, que era tanta que nos daba tiempo de hacer un barquito de papel y dejarlo ir con la corriente en el caño plaño del Barrio San Bosco, una y otra vez. Esa lluvia era fría a veces y otra tibia.

En las lluvias de mi adolescencia, en las tardes más que nunca, eternas lluvias, que siempre echaron a perder mis planes de salida con mis amigos, que era preferible que atravesar las fuertes gotas de agua que caían en esos días como una roca encima de uno. No había paraguas que atajara tal cantidad de agua y fuerza de agua.

Para esos mismos días la época empecé a tener más conciencia del frio brumoso, el cual llegaba en al menos tres tiempos distintos. Al inicio del invierno no se sentía mucho, pero era más fuerte en las madrugadas.

En los meses de octubre y noviembre, más allá de la media noche, el frio era de esos que entraba en los huesos. Era profundo, como cuchillas frías atravesando el cuerpo.

Y en diciembre, con llovizna, levemente tibio, más que en otros tiempos. La aparición de la neblina era impredecible, pero cuando llegaba, no se veía nada a unos cuantos metros. Ya casi no la encontramos en estos días, salvo en lugares lejanos. La neblina siempre fue con un sentido término aliviado, levemente vaporoso, cálida.

Recuerdo las montañas de Cartago con más árboles que ahora, lo que podría ser la causa de la existencia de más lluvia antes, al tiempo que los días se fueron poniendo más calientes cada vez. Las mañanas calientes eran tan altas que cegaban y agotaban fácilmente.


Y no podía faltas en este comentario, los caños, que por tener Cartago una posición inclinada, y ser estos en su mayoría redondos –del diámetro de medio tubo- hacía que bajaran inmensas cantidades de agua, las cuales nunca supe en dónde iban a terminar. Aún ese sistema de recolección de las lluvias está en uso, y me imagino que igual, con las lluvias actuales, bajan grandes cantidades de agua cada invierno. A dónde irán a parar?