marzo 19, 2012

El último roble Garita Rivera


Hace pocos días el último de esta familia Garita Rivera, Israel partió a la presencia del Señor. Ya hace muchos años sus padres Escolástico Garita Granados y Natalia Rivera Solano habían fallecido así como los demás hijos: Mateo (mi abuelito), Deidamia, Isaías, Demetrio, Inocencio y Salomón.
De ellos solo no conocí a mi bisabuela, quien falleció mucho antes de mi nacimiento.
A Escolástico lo visité cuando era pequeño, en algún momento cuando vivía en una casa al norte de Cartago, por el actual puente Bailey.  
Tengo recuerdos variados de los hijos de Escolástico y Natalia: su fortaleza de salud, su don de gente, su vocación por el trabajo, su humildad, pero en especial el haber sido todos como un roble por su firmeza de carácter, su imponente presencia y que supieron vivir en forma digna y decente. 
Un recuerdo que no puedo dejar de contar fue algo que ocurrió un día de la madre, pocos años antes de morir mi abuelo Mateo, a finales del siglo pasado. Abrí el álbum de fotos familiar y empecé a comentar las más viejitas de ellas. Una  era de la bisabuela Natalia, la mamá de mi abuelito, quien había fallecido tal vez unos 50 años atrás. La foto mostraba los minutos de descanso y merienda durante un paseo familiar al Volcán Irazú. Mi abuelo no mostró mucho interés en ese momento por el tema y el álbum quedó sobre la mesa. Al final de la tarde, ya cuando me retiraba de la fiesta, mi sorpresa fue encontrarme a mi abuelo, solo, callado mirando con detalle la foto de su mamá. No lo interrumpí y lo dejé con sus profundos pensamientos. Me alejé en silencio sin interrumpir ese encuentro.
Ya toda la familia Garita Rivera esta junta nuevamente. 
Si no es por hombres y mujeres valientes como ellos (ellas) que con su esfuerzo anónimo y aporte invaluable Costa Rica no tendría la paz, la democracia y el país de justicia social. Han dejado un gran legado. Gracias por sus sacrificios para construir el país en el que vivo. Les recuerdo con ternura.

marzo 16, 2012

Eso de las claves


Tengo claves en los servicios bancarios, en las redes sociales, en el acceso a oficinas, para la activación de celular etc....Es decir, en lugar de contar con un único sistema personalizado de codificación ahora contamos con claves para muchas cosas. Ese no es un problema grave en si mismo, el problema ocurre cuando la perdemos, la olvidamos, la confundimos etc... (ya llevo dos etc...) Los creadores de los servicios de internet deberían ponerse de acuerdo en un sistema integrado de acceso a ellas, indistintamente del servicio al que queramos ingresar, que pudiera a su vez servir para otros como los bancos y hasta para encender un vehículo o la alarma de la casa y oficina. Existen algunos servicios que se han  sincronizado, pero no todo mundo los usa y otros solo aceptan a unos y no permiten a otros. Bueno, como dice un amigo, las claves van de mala, buena o muy buena. ¿Cual es la suya?.